Trastorno de erección en el hombre
Terapia para trastornos de erección
En cualquier relación o acercamiento sexual humana, es bueno comprender que cada persona interpreta de manera diferente sus respuestas sexuales. Masters y Johnson, en su libro “Respuesta sexual humana”, describieron cuatro fases sexuales, entre ellas:
- Deseo: fase de inicio ante la estimulación sexual, puede ser de tipo psicológico (fantasear, imaginar, tener pensamientos) o físico (caricias).
- Excitación o meseta: durante esta fase se mantiene la estimulación sexual. Aumentan los niveles de vasocongestión y miotínia.
- Orgasmo: Cuando la excitación alcanza su punto más álgido, se produce una descarga neuromuscular explosiva que logra el clímax.
- Resolución: de forma progresiva tras la tensión sexual vivida se vuele al estado previo de la fase de deseo. Suele durar entre 15 o 30 minutos.
Cuando encontramos cualquier déficit o insatisfacción sexual, se organizan dentro de una de estás cuatro fases, en el caso del trastorno de erección, se encuentra dentro de la Fase de deseo.
¿Qué es el trastorno de erección en el hombre?
Se caracteriza por la dificultad o imposibilidad de alcanzar o mantener una erección del pene lo bastante firme como para poder llevar a cabo una penetración y realizar el coito.
Los datos indican que afectan a un 7% de los hombres. Esta disfunción en un 80-90% se debe a problemas psicológicos.
La ansiedad es una de las características de este tipo de problemas que aumenta su nivel de preocupación. Además, hay que tener en cuenta que el problema de la disfunción eréctil se debe a un inadecuado funcionamiento del bombeo de la sangre en el pene, o retención de manera inadecuada para que se mantenga erecto.
Causas del trastorno de erección
Causas vasculares
- secuelas radioterapia, bypass, trasplante renal, fractura pélvica, tabaco, secuelas del priapismo, etc.
Causas neurológicas
- Sistema nervioso central (ictus, síndrome de apnea, Alzheimer, Parkinson, tumor cerebral)
- Médula espinal (traumatismos, hernia discal, esclerosis múltiple, infarto medular, enfermedades degenerativas)
- Nervios periféricos (neuropatía diabética, neuropatía alcohólica)
Causas hormonales
- Exceso de estrógenos
- Hiperprolactilemias
- Hipogonadismos
- Disfunciones tiroideas
- Disfunciones suprarrenales
- Hiponutriciones severas
Causas psicológicas
- Presión sobre sí mismo sobre la ejecución correcta del coito: “mostrar mi capacidad sexual”, “si no tengo erección pensará que no me atrae lo suficiente”, “seguro que piensa que tengo un pene muy pequeño”.
- Pensamientos sobre el propio cuerpo que hagan desconectar de la relación: “tengo un cuerpo muy feo”.
- Centrarse en que el otro se excite, de manera precomtemplativo, obviando las propias sensaciones que está experimentando.
- Exceso de preocupación respecto a su compañera o compañero.
- Preocupación exagerada por una ejecución sexual perfecta.
- Rasgos en la personalidad que puedan potenciar los pensamientos obsesivos o intensificar el comportamiento con el fin de gustar al otro.
- Problemas de pareja.
Tratamiento
- Terapia Sexual, trabajar la ansiedad y el origen de la causa o preocupación psicológica. Terapia Cognitivo Conductual, en caso necesario famacoterapia.
- Uso de analgésicos locales.
Preguntas frecuentes
Quizás ya es hora de que en la sexualidad aceptemos que todo este tipo de cosas pasan. Sin embargo, si no es algo casual y te preocupa ponte en contacto con un experto.
Si ves que tu pareja está nerviosa, es mejor empatizar con ella. Los nervios y el estrés son los peores enemigos de la sexualidad.
Hay que huir de la imagen ideal de la virilidad sexual masculina, la educación que recibimos a veces es la raíz de nuestros problemas sexuales.
Pero, ¿a qué altura te refieres? A ese miedo se le llama ansiedad de rendimiento, es bueno reflexionar para que no se dañe nuestra autoestima.
Sí, efectivamente en algunas ocasiones puede ser un motivo suficiente de erección.


